viernes, 27 de marzo de 2015

En este mundo desconcertante tenemos que decidir qué creer y cómo actuar al respecto.  
En principio, "La ciencia no es un conjunto de hechos", dice Marcia McNutt (Geofísica), que una vez dirigió el Servicio Geológico de los Estados Unidos y ahora es editora de la prestigiosa revista Ciencia. 
"La ciencia es un método para decidir si lo que elegimos creer tiene una base lógica o no".

Pero la determinación entre verdadero y falso no es algo que sepamos hacer la mayoría de nosotros. Y así nos metemos en problemas, una y otra vez.
Deseo establecer mi propia creencia: Por sobre nuestro propio criterio vive y reina la voluntad del Gran Espíritu.

Somos sus súbditos, y víctimas de sus designios, a pesar de nuestras protestas y nuestra rebeldía.

¿Existe el libre albedrío?

El Gran Espíritu juega con nosotros y con nuestros deseos como el gato con el ratón, ilusionándonos.


Pero, lo admito, el Gran Espíritu puede ser simplemente la Mente Colectiva, influenciándonos. Así como los que niegan el Cambio Climático inducido por las acciones humanas creen que los ecologistas son hippies rebeldes que atacan el libre mercado y la sociedad industrial en general solamente porque no fueron encontrados aptos como para conseguir un empleo en ella.

Los indígenas Hopi consideran que el Gran Espíritu de la Tierra es mucho más que la mente colectiva humana; es la mente colectiva del planeta Gaia, de todas sus criaturas y sus elementos que, como se sabe, para los indígenas están movidos por espíritus y voluntades.

La Realidad

Según parece la Realidad está ahí y es como es, pero no podemos llegar a percibirla tal cual es porque estamos en "cuarentena".


Solamente 'creencias'

Parece que existen por lo menos dos grandes posturas respecto a la Ciencia:
1. La negacionista del cambio climático, que además sostiene que los alunizajes fueron un montaje, quienes dicen que las vacunas provocan autismo, los enemigos de los transgénicos, los que defienden que “la evolución nunca ocurrió”, niegan la presencia de extraterrestres, los horroriza todo lo esotérico y oculto, la homeopatía y el horóscopo, etc.
2. Y viceversa, para quiénes aquellos son unos escépticos cabeza duras.

A lo que podría agregarse la cuestión de la existencia de Dios y de la vida después de la muerte.

Todas estas cuestiones son indefinidas; no es posible demostrar uno u otro argumento, de modo que se fundamentan simplemente en las creencias, así que sería legítimo 'dudar' de ellas, pero existen otras incuestionables.
Por ejemplo: es posible dudar de si Jesús fue Hijo de Dios o no, si vivió y murió en Galilea o en Cachemira, si los Evangelios son fidedignos o no, pero no cabe ninguna duda de que es preciso amar al otro como a sí mismo...y si no nos amamos a nosotros mismos, lo mismo hay que respetar al otro.

¿Al final lo entendiste Andreas Günter Lubitz?

jueves, 19 de marzo de 2015

Lo que afirma la Ciencia tiene que ver con la concepción reinante en su tiempo. Entonces, la Ciencia no es pura, sino que está acondicionada a la política.
Y cuando hay un afán de proponer un cambio entonces aparece una hipótesis 'revolucionaria'.

sábado, 21 de febrero de 2015

Es muy sencillo; claro que no somos esos seres superficiales y estúpidos que se supone que somos. Y no lo son ninguno de los otros seres vivos. Pero a veces nos comportamos de manera torpe y anacrónica.



Es preciso un gran esfuerzo de superación para alcanzar un nivel de conciencia superior que nos permita entender.